Cancelar una tarjeta de crédito es una decisión financiera habitual, pero con efectos a corto y largo plazo que vale la pena analizar con detenimiento.
Muchas personas optan por cancelar una tarjeta para organizar sus finanzas personales, reducir gastos de comisiones o evitar tentaciones de gasto.
También puede ser una medida de seguridad para prevenir fraudes en cuentas inactivas.
Antes de presionar el botón de cancelación, es fundamental entender los impactos más relevantes sobre tu perfil crediticio.
a. Historial de pagos: Cancelar una tarjeta no borra el historial de pago positivo asociado a esa cuenta. Los registros favorables permanecen hasta hasta 10 años tras la cancelación, aunque con el tiempo su peso disminuye.
b. Antigüedad crediticia y su relevancia: La antigüedad promedio de tus cuentas representa el 15% de tu puntuación crediticia. Cerrar una tarjeta antigua reduce ese promedio, lo que puede mermar tu score.
c. Relación deuda/límite de crédito (Índice de utilización): Este indicador aporta entre 30% y 35% al score FICO. Al cancelar una línea reduces el crédito disponible y aumenta tu índice de utilización si mantienes deudas vigentes.
d. Efecto en tu perfil crediticio a largo plazo: Con el paso de los años, la tarjeta cancelada pierde visibilidad en tu informe, y podrías quedar con un perfil similar al de alguien con poco o ningún historial crediticio.
Veamos escenarios concretos para entender mejor los efectos:
Los emisores pueden cerrar tu tarjeta por impago, caída en tu solvencia, sospecha de fraude o inactividad prolongada.
Un cierre forzado por impago o fraude suele registrar tu nombre en listas de morosos y puede conllevar acciones legales.
“Cerrar una tarjeta mejorará mi score si tengo demasiadas”: FALSO. En la mayoría de los casos aumenta tu relación deuda/crédito y baja tu puntuación.
“Mi historial desaparece al cerrar la cuenta”: FALSO. Los registros positivos permanecen hasta 10 años, aunque pierden peso con el tiempo.
Según FICO, la composición del score es: historial de pagos 35%, utilización 30–35%, antigüedad 15% y otros factores 20%.
El ratio óptimo de utilización crediticia debe mantenerse por debajo del 30% para evitar penalizaciones en tu score.
Cancelar una tarjeta es una decisión con efectos claros en tu vida financiera. Planifica con antelación, evalúa tu antigüedad, tu gestión financiera responsable y cómo influirá en tu puntuación antes de dar el paso final.
Referencias