Cuando acudimos a una entidad financiera en busca de un préstamo, solemos fijarnos en la tasa de interés y el plazo de pago. Sin embargo, detrás de esas cifras hay un universo de costos que pueden alterar drásticamente lo que terminamos pagando. Comprender el CAT es fundamental para proteger tu bolsillo y alcanzar tus metas con mayor seguridad.
En este artículo exploraremos a fondo el CAT, también conocido como CFT, para que aprendas a identificar cada componente, realizar simulaciones prácticas y tomar decisiones verdaderamente informadas.
El CAT o CFT (Costo Anual Total o Costo Financiero Total) es el indicador que resume el verdadero importe que pagarás por un préstamo. No se limita a la tasa de interés nominal: también incluye comisiones, seguros y otros gastos vinculados.
Su propósito principal es ofrecer una visión completa y precisa del costo del crédito, permitiéndote comparar opciones de crédito de manera justa y transparente.
El CAT agrupa todas las partidas económicas que intervienen en la operación. A continuación, los componentes más relevantes:
En cambio, normalmente no se consideran las penalizaciones por morosidad, que se activan solo en caso de incumplimiento.
La fórmula simplificada del CAT es:
CAT = ((i + e + m + s) / capital) × 100
donde:
Para traer este cálculo a un caso real, supongamos un préstamo de $60.000 a 12 meses con un CAT del 100%. El monto total a pagar será $120.000, de modo que la cuota mensual resulta:
((60.000 + 60.000) / 12) = $10.000
El siguiente ejemplo, basado en datos de Wells Fargo, muestra cómo varían pagos y totales según el plazo:
Este cuadro demuestra que, aunque las cuotas bajan con plazos más largos, el costo total real de un préstamo se incrementa significativamente.
Varios elementos determinan el valor final del CAT. Entre los más relevantes se encuentran:
Fijarse únicamente en la tasa de interés puede ser engañoso. Un crédito con una tasa baja, pero con múltiples comisiones y seguros, puede resultar más caro que otro con tasa ligeramente superior y menos cargos.
Al buscar financiamiento, céntrate en optimizar tu salud financiera seleccionando el préstamo con el CAT más bajo y revisando con detenimiento cada partida que lo compone.
Entender el CAT te empodera como consumidor, preparándote para negociar mejores condiciones y evitar sorpresas desagradables. Impacto en tu cuota mensual y en tu presupuesto global dependerá en gran medida del control que ejerzas sobre cada componente del costo.
Antes de comprometerte, utiliza simuladores, consulta a asesores confiables y compara varias ofertas. Solo así podrás tomar decisiones responsables que te acerquen a tus objetivos sin poner en riesgo tu bienestar financiero.
Referencias